María Antonieta: el collar que la llevó a su muerte

Publicado por admin en

La vida de la Reina de Francia, Maria Antonieta, estuvo siempre llena de intriga, rumores y fatalidad. Desde su nacimiento estuvo marcada por los malos augurios, naciendo el mismo día de los Difuntos en Viena.

Recordaremos que el reinado de Luis XVI estuvo marcado por los excesivos gastos de la reina, que junto al apoyo militar en las Trece Colonias para zafarse de las garras de Jorge III del Imperio británico; todo mientras la crisis económica y social sumían al pueblo francés en el hambre y la miseria.

Las jacobinos, el grupo más radical dentro de la Revolución Francesa, se encontraban inspeccionando cada paso que daban los reyes para buscar un pretexto para iniciar las revueltas. Aquí es donde entra en juego el espectacular collar de María Antonieta que contaba con con 647 piedras de diamantes, 2800 quilates y tasado en 1 600 000 libras, diseñado por los joyeros de la corte, Bohmer y Bassenge.

El collar había sido un encargo de Luis XV para su amante Madame Du Barry, aunque nunca llegaría a sus manos, ya que el rey fallecería antes de que terminaran con el encargo. A Maria Antonieta le ofrecieron por primera vez este collar después del nacimiento de su hijo, cuya respuesta fue que por ese precio podría adquirir un navío que era mucho más necesario.

Escándalo en Versalles

Entonces, ¿quiénes fueron los verdaderos culpables si la reina no quería la joya? El cardenal Louis René Édouard de Rohan-Guéméné junto a Jeanne de Valois-Saint-Rémy, una pseudo condesa quién fue la que urdió un elaborado plan para que el cardenal los salvara, tanto a ella como a su esposo, de la bancarrota.

El plan fue el siguiente: hacer que el cardenal Rohan comprara de forma secreta el collar con la excusa de que la reina quería tenerlo. El cardenal acude con Boehmer presentando un contrato firmado clandestinamente por la reina, y este se lo da con la esperanza de que la reine pague por tan cara pieza. Cuando el joyero se presenta en Versalles para cobrar, María Antonieta se da cuenta del engaño y le pide a su esposo que castigue al cardenal a quien acusa de haber usurpado su buen nombre. Por otro lado, la condesa desbarató el collar para tratar de vender los diamantes por separado.

Mientras Rohan tuvo que rendir cuentas al parlamento y fue declarado inocente; María Antonieta y su familia no tuvieron la misma suerte. Las intrigas que se entretejieron alrededor de la compra de esta joya, terminaron por convertirse en el último de los escándalos que hizo que el pueblo derramase toda la rabia contenida contra sus soberanos.


Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Facebook
YouTube
Instagram